"¡Mi perro no quiere comer—ayuda!" ¿Te suena familiar?
Si la hora de la comida se siente como una batalla de voluntades con tu cachorro, no estás solo. Casi el 40% de los dueños de mascotas reportan comportamientos selectivos en sus perros (McGowan et al., 2013). Tal vez tu perro olfatea su cuenco y se aleja, o solo come cuando se le da de comer a mano. Sea cual sea la lucha, ¡hay esperanza!
La comida selectiva puede deberse al aburrimiento, estrés o incluso a un problema de salud subyacente. Pero antes de entrar en pánico (o rendirte y cubrir cada comida con tocino), prueba estas 10 estrategias suaves recomendadas por veterinarios para que las comidas vuelvan a ser agradables, manteniendo la nutrición como prioridad.
1. Descarta Problemas de Salud Primero
Una pérdida repentina de apetito puede indicar dolor dental, problemas digestivos u otras condiciones (Freeman et al., 2021). Si tu perro se salta comidas por más de 24 horas, consulta a tu veterinario. ¡Mejor prevenir que lamentar!
2. Mantén un Horario (¡Sí, en serio!)
La alimentación libre (dejar comida todo el día) puede empeorar la selectividad. En su lugar:
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Alimenta a las mismas horas todos los días (por ejemplo, 8 AM y 6 PM).
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Retira la comida no consumida después de 20 minutos. Esto enseña a tu perro a comer cuando se le ofrece comida (Case, 2011).
3. Mejora su Cuenco
Algunos perros no gustan de ciertos materiales (como el metal, que puede hacer ruido y asustar). Prueba:
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Cuencos de cerámica o silicona (más silenciosos, y algunos prefieren la textura).
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¡Los comederos tipo rompecabezas convierten la comida en un juego divertido! (Dantas et al., 2016).
4. Caliéntalo
Un golpe de microondas de 5 a 10 segundos (¡prueba la temperatura primero!) realza el aroma, haciendo el pienso más atractivo (Houpt, 2018). Solo evita sobrecalentarlo.
5. Espolvorea el "Polvo Mágico"
Una cobertura ligera puede hacer toda la diferencia:
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Polvo probiótico Fortiflora (¡a los perros les encanta el sabor!).
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Perejil espolvoreado o migas de hígado deshidratado (saludable y aromático) (Larsen & Farcas, 2014).
6. Rota las proteínas con cuidado
Cambiar sabores con demasiada frecuencia puede crear un ciclo de exigencia. En su lugar:
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Mantén una proteína durante 2–3 semanas, luego rota.
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Opta por proteínas novedosas y de alta calidad como pato o venado si el pollo les aburre (Zicker, 2008).
7. El reinicio de "sin aderezos"
Si tu perro espera por golosinas, prueba:
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Servir comidas simples durante 1–2 días (comerán cuando tengan hambre).
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Reintroducir gradualmente mezclas en cantidades pequeñas (WSAVA, 2011).
8. Hidrata su pienso
Agrega caldo bajo en sodio (de hueso o vegetal) o agua tibia para ablandar la comida y aumentar el aroma (VCA Hospitals, s.f.).
9. Haz de las comidas una actividad para fortalecer el vínculo
Alimenta a mano algunos trozos mientras acaricias o entrenas. Asociaciones positivas = comer más feliz (Landsberg et al., 2013).
10. Mantén la calma (¡los perros perciben el estrés!)
Vigilar ansiosamente puede hacer que tu perro se muestre reacio. Ofrece comida, da un paso atrás y déjalo explorarla con calma.
Reflexiones finales: ¡La paciencia gana!
Cambiar los hábitos alimenticios lleva tiempo. Si una táctica no funciona, prueba otra: la constancia es clave. Y recuerda: saltarse una o dos comidas no es una crisis (pero llama a tu veterinario si persiste).
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Case, L. P. (2011). El perro: Su comportamiento, nutrición y salud. Wiley-Blackwell.
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Dantas, L. M., Delgado, M. M., & Dewey, C. E. (2016). Enriquecimiento ambiental en animales de compañía—Una revisión de técnicas para perros. Journal of Veterinary Behavior, 14, 37–41.
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Freeman, L. M., et al. (2021). Journal of the American Veterinary Medical Association, 258(5), 523–531. https://doi.org/10.2460/javma.258.5.523
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Houpt, K. A. (2018). Comportamiento de Animales Domésticos para Veterinarios y Científicos Animales (6ª ed.). Wiley.
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Larsen, J. A., & Farcas, A. (2014). Nutrición para perros y gatos saludables. Clínicas Veterinarias: Práctica de Pequeños Animales, 44(4), 645–665.
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Landsberg, G. M., Hunthausen, W., & Ackerman, L. (2013). Problemas de comportamiento del perro y el gato. Elsevier Health Sciences.
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McGowan, R. T., et al. (2013). Applied Animal Behaviour Science, 150(1), 66–70. https://doi.org/10.1016/j.applanim.2013.08.009
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Hospitales de Animales VCA. (s.f.). Alimentando a perros quisquillosos. Recuperado de https://vcahospitals.com/know-your-pet/feeding-canine-picky-eaters
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Comité Global de Nutrición WSAVA. (2011). Kit de herramientas de nutrición. Recuperado de https://wsava.org/global-guidelines/global-nutrition-guidelines/
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Zicker, S. C. (2008). Evaluando alimentos para mascotas: ¿Qué tan seguro está cuando recomienda un alimento comercial para mascotas? Temas en Medicina de Animales de Compañía, 23(3), 121–126.



